Baila

Me habrás escuchado seguramente decir que no solo pueden cantar los cantantes ni bailar los bailarines. Cantar y bailar son dos de las acciones más beneficiosas para nuestro cuerpo y todo nuestro sistema. ¿Hace cuánto que no bailas? ¡Te invito a hacerlo ahora!

Parte de la escucha de tu energía en este momento en concreto. Ya sabes… empieza en quietud respirando ¿cómo estás? y ¿qué necesitas? Y elige según esto un tema musical para inspirarte dejarte llevar. Tienes por ejemplo dos posibilidades para comenzar: lo que necesitas expresar o bien con lo que necesitas conectar, o permitirte. Y desde ahí déjate llevar, sin pensamiento, tratando de soltar el cuerpo, y que sea él quien te dirija en este caso (no tanto la mente). Sal de tus movimientos habituales, de los bailes o los pasos que conoces. Expresa. Siente. Libera. Se.

Regálate al menos diez minutos para entregarte a la práctica. Verás cómo son absolutamente sanadores.

Y cuando termines de nuevo para y escucha. Es hermoso sentir al principio y al final cómo están tu cuerpo, tus emociones, tu mente, tu conexión contigo… y cómo con tan solo unos minutos de movimiento verás cómo se transforman y casi el 100% de las veces a mucho mejor.